POPULISMO PENAL

POPULISMO PENAL

Al Estado, por medio del contrato social, se le ha otorgado el monopolio del uso de la fuerza. En otras palabras, los ciudadanos hemos decidido renunciar voluntariamente al empleo de la violencia física para resolver nuestros problemas y hemos concedido que esa potestad la tenga el Estado, con la condición de que mediante un proceso reglado previamente sea este quien dirima los conflictos que derivan de una cantidad limitada de actos que se encuentran tipificados en el Código Orgánico Integral Penal (homicidio, robo, violación, etcétera) y nada más que eso.
Esto porque a largo de la historia, ya se ha visto lo que sucede cuando los mandatarios actúan a su antojo, los excesos que han derivado en que se pierdan muchas más vidas y se afecten los derechos de una infinidad de personas amparándose bajo banderas como “la seguridad del Estado” o “la seguridad de los ciudadanos”.
Para esto debemos ser sinceros en reconocer, que lo que llamamos Estado es un ente ficticio, que en realidad termina siendo un reflejo de cada uno de los antojos de sus representantes transitorios, que amparados en lo que llaman “democracia” piensan que tienen carta abierta para hacer y deshacer lo que del estómago les nazca o lo que les aconsejen sus fieles servidores.
Ahora es público y notorio qué tipo de personas son las que terminan llegando al poder, nunca los mejores sino los populares, y para ser popular un requisito es que la masa los quiera, y para que la masa los quiera están obligados a decir lo que la masa quiere escuchar, y como lo que la masa quiere escuchar, aún sin saber exactamente lo que quiere, es “a los ladrones hay que darles bala” pues bala es lo que dicen los mandatarios que hay que darle a los ladrones, y he aquí, en muy pocas palabras, como nace el “populismo penal”.
Este populismo penal es el que cada que hay un motín con cientos de muertos en la cárcel (presos que al estar presos se encuentran bajo la protección del Estado que los puso allí, ergo el Estado es responsable de su seguridad porque una cosa es ir a la cárcel y otra que te sentencien a muerte), quienes están en el poder piensen que lo que hay que hacer es colocarse chalecos antibalas y subirse como Rambo a los tanques de guerra para que les tomen fotos y así poder justificar, generando un estado de terror a la ciudadanía, normas penales que tiran a la basura los derechos fundamentales y que en realidad jamás resuelven el problema de fondo; populismo penal es, en resumidas cuentas, usar el derecho penal como un arma de seducción política para crear una falsa sensación de seguridad y así seguir obteniendo los votos de las masas que siguen colocando en el poder a representantes ignorantes, oportunistas y malvados.

Publicado en: Diario Expreso (16 de Febrero, 2021)

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