¿QUIÉN SE INTERESA POR LOS DEBATES?
Esta última semana han sido varios los debates en los cuáles han participado el grueso de los candidatos que ostentan presidir nuestro país. Finalmente en sus intervenciones han terminado ofreciendo lo mismo de siempre, han ido acompañados de los mismos grupos de fanáticos de siempre, y se han tomado la mayor parte de sus intervenciones criticando a sus adversarios; como siempre. Pero a gran parte de la población, a las personas que están pensando en cómo irse de feriado a pesar de la pandemia, a las personas que juegan fútbol y conversan en las esquinas, a los jóvenes que están pensando cómo obtener mejores artículos en “free fire” ¿les interesa? Ciertamente, no. Entonces, ¿para qué sirven los debates? Pues principalmente para que un grupo de intelectualoides empiecen a analizar frase por frase lo que regurgitan estos candidatos sin estar plenamente conscientes de que a la mayoría de los votantes no les interesa, que lo que le importa a la señora de la tienda, al peluquero y al jornalero no es ni siquiera que le resuelvan sus problemas sino tan solo vivir su vida en paz y tratar de ver como el día de mañana algún payaso vaya a ser juzgado por como cocina un seco de pato en “máster chef”. Y lamentablemente, aunque cueste decirlo, son estas personas, que son el grueso de la ciudadanía, la que va a terminar eligiendo quien va a tomar las riendas del país. A estas personas, no les interesa en lo más mínimo lo que hayan dicho los candidatos, y mucho menos les interesan las opiniones de auto-proclamados expertos sobre las intervenciones de los antes citados. Dejando claro estos puntos, se puede analizar sin miramientos por qué las campañas actuales se han vuelto tan ridículas; y es que los candidatos y sus asesores, saben, aunque frente a los reflectores jamás lo admitan, que para ganar esta campaña solo deben apelar a frases trilladas, algún meme o un video gracioso para obtener el efímero interés de los votantes y ver si pueden pescar un par de votos para ya estando en el poder hacer cualquier cosa que les convenga, menos lo que prometieron. Esto se debe a que los candidatos saben que nos hemos vuelto un país que en su mayoría está lleno de personas que debido a tantas y repetidas decepciones finalmente no les interesa la política y es por esto que terminará siendo gobernada por los grupos de poder a los que sí les interesa; y estos grupos de poder, por supuesto que no buscan los votos de personas informadas; sino que buscan los votos de esas personas que, aunque no les importe lo que le pase al país, tendrán que ir a hacer las largas colas en los recintos electorales, exponiéndose a la pandemia, para poder obtener ese preciado pedacito de cartón que necesitan para hacer sus trámites, porque así lo exige la ley.
Publicado en: Diario Expreso (18 de enero, 2021)