¿PARA QUIÉNES TRABAJAN LOS GOBERNANTES?
Hasta 1929 las mujeres no podían votar, los analfabetos tampoco tuvieron ese derecho sino hasta 1978 cuando les fue reconocido por la Constitución. Esto derivaba a que quienes gobernaban no se interesaban por estas personas, puesto que no tenían una real influencia en su permanencia en el poder porque de uno u otro modo si no votas, para el político no existes. Actualmente son personas pertenecientes a otros grupos, que aunque han ejercido desde antes su derecho al voto individual, han querido ser reconocidos como colectivos, para que de esta forma sus causas se visibilicen y también sean tomadas en cuenta al momento de que se plasmen en los planes de gobiernos; entre estos grupos se pueden incluir a los LGBTI, ambientalistas, transportistas, agricultores etc.
En ese sentido, se supondría que quienes gobiernan, una vez han llegado a sentarse en el trono que les da el poder luego de haber mutado tanto en la campaña para convencer a todos, habiendo un día llevado un sombrero y un machete, al otro un poncho, después de abrazar árboles, subir a buses y andar en bicicleta… todos imaginaríamos que una vez en el cargo se dejaría atrás la lírica y se empezaría a trabajar; pero la realidad es otra.
Con la aparición de los medios masivos ha cambiado todo, estos son los que ahora a medida que dirigen sus reflectores a un tema lo vuelven de especial trascendencia, aunque comparado con otros cotidianos de mayor importancia, en lo concreto terminaría siendo irrelevante. En esta misma línea ahora existen medios y cuentas digitales que finalmente no son controlados por nadie más que por los intereses de sus dueños que amparándose en la bandera de la “libertad de expresión” hacen y deshacen con información que incluso legalmente está restringida. Pero quienes están en el poder, que finalmente tienen como prioridad reelegirse, en lugar de crear mecanismos que regulen este poder que se está volviendo ilimitado ahora para congraciarse les abren las puertas para que realicen sus actividades sin prácticamente ninguna restricción.
Un ejemplo concreto de la influencia de los medios en las decisiones que afectan a la sociedad y del terror que le tienen quienes gobiernan es el caso del ahora exalcalde de Quito, quien por solicitud de un colectivo terminó dentro de un proceso de destitución que fue totalmente mediatizado hasta llegar al punto que todos los concejales empezaron a ser escudriñados por un medio digital, que amparándose nuevamente en su libertad de expresión, lo que claramente pretendía era marcar la agenda política de esa ciudad porque el nombrado exalcalde no era del agrado de uno de sus dueños. Finalmente solo cabe preguntarse ¿Existen otros alcaldes que han cometido faltas mayores dentro de sus administraciones? ¿Por qué a estos no los destituyen? ¿Por qué no se mediatizan estas faltas también?… Habrá que preguntárselos a los medios que ahora echando al trasto su deber de “informar” lo que buscan es marcar agendas políticas financiadas probablemente por quien les pague mejor.
Publicado en: Diario Expreso (8 de junio, 2021)