CELULARES Y DEUDA EXTERNA
La deuda externa no se va a pagar devolviendo celulares, el déficit en la caja fiscal no se solucionará quitándole el sueldo vitalicio a algún ex mandatario, tampoco el estado plurinacional se ratificará porque un representante del pueblo indígena presida una asamblea que en sus primeros días lo único que ha demostrado es que quieren comerse vivos para poder pescar una cuota de poder a rio revuelto. Todo lo anterior es propaganda, remanentes de la campaña que los grandes “analistas” piensan que se decidió porque el ganador lucía zapatos rojos y al perdedor lo terminaron tachando de vago.
Sean cuales sean los motivos por los que hemos llegado a este punto, deberían ser cosa del pasado. Ahora lo importante es que quienes están en el poder dejen de creerse influencers de “tik tok” y se pongan a actuar como lo que son, mandantes. Es momento de tomar decisiones difíciles e impopulares, porque si lo que vamos a ver en estos cuatro años es a un presidente tibio que solo está pensando en una probable reelección, este barco se terminará de hundir.
El pueblo está cansado de ver que quienes administran el país se terminen convirtiendo en un chiste, que sólo estén interesados en ver quien es más macho o más sabido empezando a buscar los defectos de sus compañeros para mediatizar algún tema intrascendente para que la prensa siga el titular como un cachorro tras una pelota saltarina en lugar de informar los asuntos relevantes aunque sean aburridos para la gran masa.
Existen dos caminos que podrá tomar este gobierno, el primero será buscar contentar al gran público con acciones populares y palabras bonitas para ganarse el favor del pueblo y lograr ganar las elecciones seccionales que aunque para todos están lejos, para los políticos es la meta que nunca pierden de vista. El segundo camino, será el de enfrentar los problemas de fondo del país y tomar decisiones que seguramente la oposición tratará de deslegitimar diciendo “si me hubieran elegido yo lo hubiese hecho mejor” aunque saben que es mentira.
Gobernar no debe ser un concurso de popularidad, sino de tomar decisiones efectivas que beneficien al país a largo plazo y de manera sostenible aunque no genere los tan ansiados aplausos y adulaciones a las que los políticos se han acostumbrado.
Publicado en: Diario El Universo (31 de mayo, 2021)