Burbuja.

Era muy común hace no muchos años que entre mayores se quejen de que muchos de sus hijos vivían en «burbujas», encerrados en sus habitaciones frente a una pantalla sin que se enteren ni que les interese lo que sucedía en el “mundo real”. Nadie sabía cómo es que desde una simple computadora que tenía un precio exorbitante y que casi nadie podía adquirir se accedía a entornos virtuales donde chicos conversaban sobre su vida y vivían en un mundo paralelo y que pocos entendían. Luego fue pasando el tiempo y estos padres vieron que sus hijos se enteraban de cosas del mundo incluso más rápido que ellos, que cuando comentaban en la mesa de la cocina sobre las noticias que acontecían y que eran novedad, estos jóvenes ya incluso las estaban olvidando porque habían recibido un sinfín de información a través de plataformas a la que los adultos poco más y consideraban hasta brujería. Más adelante la tecnología se volvió barata y relativamente accesible para muchos ciudadanos, lo que antes se hacía en costosas computadoras ahora se puede hacer desde muy económicos celulares que aunque caben en el bolsillo de una persona logra realizar lo que hace unas décadas solo lo realizaba una gigantesca máquina del tamaño de un estadio de fútbol. Luego de esto, una vez que estos adultos lograron con mucho esfuerzo utilizar estos aparatos al menos para poder hacer llamadas telefónicas y se creían seres tecnológicos porque ya no usaban teléfono fijo; aparecieron las redes sociales y nuevamente lo cambiaron todo, ahora esa “burbuja” se extendió a tal punto que ya no era necesario salir de ella para poder conocer cualquier cosa que acontecía en el mundo incluso mucho más rápido que cualquier medio considerado como tradicional. Actualmente son estos mayores, que antes no tenían ni idea de que sucedía en el mundo virtual al cual ellos llamaban burbuja, los que han querido entrar a la fuerza, con el afán de captar votos, realizando actos ridículos en redes como “tik tok” creyendo comprender a esos seres que siempre fueron incomprendidos porque si estaban en su burbuja era justamente para alejarse de ellos. Asimismo, hemos visto a mentes brillantes, enciclopedias caminantes, que en reuniones virtuales, ahora cada vez más recurrentes y necesarias debido a la pandemia, no tienen idea de cómo es que se activa un micrófono en una reunión de “zoom” y tienen que llamar a sus nietos para que les resuelva con un click y una mueca de conmiseración ese gran problema que tienen y que esperan que solo sea temporal. Lamentablemente para muchos, la tecnología llegó para quedarse, y esa burbuja terminó abarcando todo el mundo que ahora se ha vuelto tan difuso e incompresible; en especial para los que antes pensaban que sabían todo.

Burbuja en que vivimos. Diario Expreso. 9 Marzo 2021

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