En Samborondón conviven dos mundos diferentes, el primero es el que casi todos conocen, el Samborondón donde viven personas acaudaladas, allí también vive la clase media alta, la gran mayoría cuenta con seguro de salud privado.
Pero existe otro Samborondón, el que casi no sale en las noticias a menos que sea la época invernal y termine desolado por las inundaciones; al otro lado del río habita una infinidad de familias que viven del agro, jornales, trabajando por el día. Para estas familias y los habitantes de la cabecera cantonal, la salud pública solo atiende en horarios de oficina. Hemos estado más de 20 años recibiendo visitas y promesas, ofreciéndonos una obra que jamás llega, por supuesto, luego vienen las justificaciones, nos hablan de competencias y presupuestos; mientras solo entendemos que los nuestros se están muriendo sin atención. En esta crisis sanitaria necesitamos un hospital. Sabemos que el país no se encuentra en condiciones para construir una obra de gran envergadura. Pero debemos dar a conocer que para atender a nuestros enfermos de COVID-19 solo se han habilitado unas cuantas camas en un coliseo que dudamos que cuente con los requerimientos básicos para cubrir nuestro derecho a la salud con dignidad; y también trabaja solo en horarios de oficina.
Hay personas e instituciones que han brindado ayuda desinteresadamente, y hay otras que parece que solo están utilizando esta pandemia para figurar, y cada día aparecen en televisión. Este no es el momento para buscar notoriedad y dar retazos de soluciones que solo sirven como una curita para cubrir una puñalada.
La ciudadanía se está muriendo, las familias se están destruyendo y nosotros solo sentimos la impotencia porque nuestras autoridades a quienes elegimos para que nos guíen claramente se encuentran sin brújula. Es hora de que el derecho a la salud se respete, que no se trabaje a medias, que se encuentren soluciones que nos sirvan a largo plazo y no para la foto. La salud no es un chiste y menos herramienta para hacer propaganda.
La pandemia en la cabecera cantonal Samborondón. Jornaleros y agricultores tenemos coliseo por hospital. El Universo. 12/Mayo/2020