Autoridades, revisen los créditos, trabajen por el agro. Una mirada al sector agropecuario

El sector agropecuario se encuentra en apuros, eso no es novedad. Lo intrigante es que ‘mágicamente’ muchas figuras han vuelto la mirada hacia el sector. Miradas que van acompañadas de promesas grandilocuentes que enumeran los problemas pero mantienen difusas las soluciones.

Esto es básicamente debido a que no existe un sistema integral que al menos pueda clasificar en realidad a quienes son agricultores y elimine la marea de personas que, en búsqueda de subsidios y beneficios, se hacían pasar como tales, en épocas pasadas. Por otro lado, los problemas de la agricultura son variados e independientes de cada cultivo, lo que deriva en que lo que le hace bien a una siembra puede hacerle daño a otra distinta. Mucha de la mano de obra no se encuentra cualificada para cristalizar las innovaciones que tanta falta nos hacen. Debemos generar soluciones integrales que deben ir desde la siembra, enfocándose en mejorar las tecnologías de análisis y preparación de suelo para que las fertilizaciones sean adecuadas y no destruyan el medio ambiente; pasando por un estudio de costos de los insumos que tenemos, que en muchas ocasiones exceden los precios de países vecinos que se han vuelto nuestros competidores directos.

Además, incluir una revisión de la cartera de créditos tanto de la banca pública como privada, que deberían ser otorgados con la flexibilidad suficiente para que puedan acoplarse al ciclo productivo de cada cultivo, dando la oportunidad para que los agricultores puedan tener un poder real de negociación con sus clientes; y enfocándose en el tema laboral para que los agricultores y sus trabajadores puedan crear relaciones sinérgicas para mejorar la calidad de vida de todos los implicados en el ciclo de producción. No olviden la comercialización, motor primordial de todo productor, porque los agricultores necesitan generar rentabilidad, no subsidiar a intermediarios que en épocas de cosecha terminan imponiendo todas las condiciones para que el producto sea adquirido por el consumidor final a precios inflados.

Estas soluciones solo podrán ejecutarse cuando la búsqueda de beneficio en la agricultura se vuelva una política de Estado, que esté regida por un código orgánico integral agropecuario que abarque todas las necesidades reales del sector y trascienda cualquier bandera partidista. Esto se logrará si contamos con representación real en los organismos del Estado, con personas capacitadas que no sean improvisadas que pesquen a río revuelto cada vez que se acercan elecciones, apunten su mirada a cualquier sector vulnerable ansioso de promesas que generalmente terminan volviéndose palabras al viento. En conclusión, en lugar de promesas necesitamos soluciones, en lugar de la foto solicitamos que se realicen actos concretos y en lugar de un apretón de manos exigimos que se pongan a trabajar.

Autoridades, revisen los créditos, trabajen por el agro. Una mirada al sector agropecuario. El Universo. 11 febrero 2020

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