Respecto al brutal acto cometido en Quito donde tres monstruos, supuestamente amigos, agredieron sexualmente a una chica de 35 años. Se han producido innumerables comentarios en redes sociales. Aterra leer algunos de ellos: “¿para qué se queda sola con tres hombres?” “¿porqué anda con ropa provocativa?” “¿porqué se emborracha?” “¿porqué se maquilla?” y un sinnúmero de barbaridades más. Pensamientos no solo expresados por hombres ya que incluso mujeres los han emitido. Asimismo, en las calles se escuchan argumentos de ese tipo. De esa forma ha quedado plasmada una realidad de lo que pensamos como sociedad. Es incomprensible que aún llegados a estas épocas no hayamos evolucionado lo suficiente como para darnos cuenta que las víctimas no tienen la culpa del daño que les perpetran sus victimarios. En ese sentido, hasta que lleguemos a ese punto, son las autoridades las encargadas de administrar justicia y dar el máximo de las penas a quienes sean declarados culpables. Pero siempre bajo la firme vigilancia ciudadana.

Por otra parte, el rol que debe tener el estado en este punto es crucial, debiendo realizar campañas de concientización desde las escuelas hasta las universidades y estructurar un sistema de justicia que priorice la integridad y reparación integral de las víctimas. Por parte de los medios de comunicación la responsabilidad recaería en el tipo de programas que pautan, ya que ha sido demostrado en diversos estudios que estos son un medio que puede ir transformando la cultura de toda la sociedad en su conjunto. Este caso no es el primero de esta índole que sucede en el mundo, recordemos el caso de “La Manada” en España o el sucedido en ese mismo país a principios de este año donde cuatro ecuatorianos fueron detenidos por un caso similar; y lamentablemente no va a ser el último. La lucha para cambiar la mentalidad de los ciudadanos en esta índole debe ser enfocada y constante. Es responsabilidad de todos nosotros como sociedad erradicar de raíz este mal; levantando nuestra voz, manifestándonos de manera pacífica pero con firmeza. Solo juntos, empezando por nosotros mismos y nuestras familias podremos lograr un verdadero cambio que poco a poco se irá esparciendo al resto del mundo. Aunque es cierto que estas acciones las debimos haber tomado hace mucho tiempo atrás, pues este problema no es nuevo, debemos comenzar ya, no perder un segundo más, no esperar a que haya otra Martha. Y lo más importante, debemos dejar muy claro un solo concepto que nunca tenemos que olvidar “Los culpa es de los criminales, nunca de las víctimas”.

Publicado El Universo «Agreciones Brutales» 27.Enero.2019