Foto Portada: El Universo
Siendo el agro una de las fuentes que más trabajo ofrece a los ecuatorianos, se ha ido palpando con el pasar de los años que en los llamados picos de la cosecha los precios del arroz se desmoronan, llegando a ser recibido en piladoras privadas incluso a $22 la saca de 230 libras, cuando supuestamente el precio oficial de la saca de 200 libras, que cumpla las especificaciones técnicas, es decir, 20% de humedad y 5% de impureza es de $ 35,5; aunque por experiencia de arrocero, lo puedo decir, jamás se ha cumplido en los silos de la UNA (Unidad Nacional de Almacenamiento), ya que es imposible llegar a ese estándar en verano, no se diga en época de invierno.
Otro problema que presenta la UNA es su capacidad operativa, sus trabajadores en silos ubicados en Daule, dicen que solo pueden recibir hasta 15 carros diarios, lo cual es nada, cuando empieza la cosecha. Para dar un ejemplo, una sola piladora privada puede recibir hasta 50 carros diarios sin problema. ¿No se supone que una planta que ha sido construida con dinero gubernamental debería, al menos, recibir lo mismo que una planta privada? Esa deplorable capacidad operativa hace que los camiones con la gramínea estén amontonados hasta tres días sin ser descargados. Una información para funcionarios: “el arroz en cáscara salido directo del campo no puede aguantar más de dos días en un camión sin deteriorarse”. Prosiguiendo, luego de que al fin se dignan en hacer la prueba al arroz que llega a su planta, este termina siendo rechazado porque no cumple con calidad para la UNA; ¡cómo puede hacerlo si el arroz se deteriora por tanto tiempo de espera!, un motivo que parece que nadie se atreve a nombrar, es que tanta incompetencia se debe a que varios funcionarios de esa planta no conocen prácticamente nada del tema agroindustrial.
Representantes del Ministerio de Agricultura llegan a pueblos a dar charlas: que los precios “no van a subir”; que hay que “poner manos a la obra y mejorar la producción por hectárea para que el negocio de la agricultura vuelva a ser rentable”. ¿Es que acaso no se han puesto a pensar que si sube la producción por hectárea lo que va a pasar es que los precios van a seguir bajando? ¡Por qué mejor ellos no ponen manos a la obra y empiezan a ver a dónde exportan ese excedente de las cosechas anteriores que tienen almacenado? Cierto, es prácticamente imposible exportar sin pérdidas para el Estado, sino lo creen, revisen los precios internacionales.
Publicado en: El Universo (Ecuador)
(La problemática de los arroceros. 07.02.2018)